Los Juegos Olímpicos de Londres 1908

Historia de los Juegos Olímpicos

Jorge Corrales

El movimiento olímpico tenía una cuenta pendiente con Londres. Después de los estrepitosos fracasos de las dos ediciones anteriores, Paris 1900 y Sant Louis 1904, la que por aquel entonces era la capital más importante del mundo puso todo su empeño en regenerar la competición. Y lo consiguió. Para empezar, para albergarlos se construyó un gran estadio, el Sheperd’s Bush, con capacidad para casi 70.000 espectadores. Y, aunque al principio no hubo la afluencia de público que se esperaba, con el paso de los días los Juegos de Londres fueron atrayendo cada vez a más y más gente, consiguiendo un gran éxito de asistencia. Lo curioso es que los Juegos de 1908 se iban a celebrar en la ciudad italiana de Roma. Sin embargo, la erupción del monte Vesubio el 7 de abril de 1907 provocó que el gobierno italiano tuviera que volcar todos sus esfuerzos económicos en la reconstrucción de la ciudad de Nápoles, que había quedado totalmente devastada. Aunque la rumorología del momento también contaba que la presión ejercida por Milán y Turín (que no deseaban que una ciudad ‘rival’ a nivel nacional celebrase los Juegos, aunque su país perdiera la organización de éstos) fue la verdadera culpable de que esta edición olímpica no se disputara finalmente en Roma. Pese a que, una vez más, estos Juegos tuvieron una duración desproporcionada -más de seis meses: desde el 27 de abril hasta el 31 de octubre- la organización y estructuración de esta edición fue más que notable, sin apenas errores destacables. Por primera vez en la historia los deportistas participantes desfilaron durante la ceremonia inaugural bajo la bandera del país al que representaban, tradición que ya quedaría instaurada para siempre. Aunque el experimento no fue un éxito completo: en primer lugar, los atletas irlandeses y finlandeses se negaron a marchar bajo las banderas británicas y rusas, ya que no se sentían representados por ellas. Por si fuera poco, el abanderado estadounidense tampoco quiso realizar la reverencia preceptiva ante el rey inglés Eduardo VII, lo que provocó la indignación del monarca -aunque sin más consecuencias-. Si hubiera que destacar algún aspecto negativo de estos Juegos, sería la polémica suscitada por algunas decisiones arbitrales, que provocaron múltiples protestas por parte de los atletas. Y es que, hasta esta edición, la elección de los árbitros corría a cargo del país organizador de los Juegos, por lo que en muchas ocasiones éstos favorecían descaradamente a los deportistas locales: hay que tener en cuenta que en estos momentos no existían sistemas de cronometraje, por lo que el resultado de las carreras con final apretado se decidía a criterio de los árbitros. Por ese motivo se decidió que, a partir de entonces, los jueces de los Juegos serían una representación de todos los países participantes. Otro aspecto curioso de Londres 1908 es que, por tercera vez consecutiva, la celebración de los Juegos coincidió con una exposición de gran importancia en la ciudad organizadora. En esta ocasión no se trataba de una Exposición Universal sino de una franco-británica, aunque, a diferencia de lo que había pasado en las dos ocasiones anteriores, apenas supeditó el desarrollo de las competiciones. Y una nota triste. Mientras se disputaban falleció el primer presidente del Comité Olímpico Internacional, el griego Demetrius Bikelas. Héroes y curiosidades - Los arqueros británicos William y Charlotte Dod fueron los primeros hermanos en obtener una medalla en la misma edición de unos Juegos. - Oscar Swahn estableció la marca -aún persiste- del campeón olímpico más longevo de la historia: a sus 60 años ganó la medalla de oro en tiro. - Un ejemplo de espíritu deportivo: la final del peso medio de lucha grecorromana que enfrentaba a los suecos Frithiof Martensson y Mauritz Andersson, se pospuso varios días para que el primero pudiera recuperarse de una herida. Al final, Martensson lo aprovechó y fue el ganador. - El estadounidense Ray Ewry ganó la prueba de salto alto por tercera vez consecutiva y, ya de paso, se convirtió en el único atleta de la historia olímpica que ha ganado ocho medallas de oro en pruebas individuales. - El final de la maratón fue dramático: el líder de la prueba, el italiano Dorando Pietro, entró en el estadio completamente desfallecido. Desorientado, tomó la dirección equivocada y cayó al suelo: como no era capaz de llegar hasta la meta los jueces le ayudaron, lo que supuso su descalificación. Sin embargo, la reina Alejandra le regalo una copa de oro para compensarle por su titánico esfuerzo. Países y medallero En Londres 1908 participaron 2.008 atletas - 37 eran mujeres- representando a 22 países, lo que supuso la cifra más alta de participantes, que incluso triplicaba a la de Saint Louis. En Londres hubo pruebas de 22 deportes diferentes. El equipo anfitrión como casi era tradición, como casi era tradición, arrasó en el medallero.